Marquet

Albert Marquet persigue alcanzar la armonía tonal

El museo de Arte Moderno de París dedicó en marzo del año pasado una importante exposición monográfica al pintor fauvista Albert Marquet (1875-1947). El museo logró reunir para esta ocasión más de un centenar de obras -pinturas y diseños-, algunas de las cuales se mostraban por primera vez en Francia. El itinerario cronológico y temático de la exposición permite redescubrir a un artista inclasificable que evolucionó con los movimientos de la época,  desde el post-impresionismo al fauvismo, manteniendo al mismo tiempo su independencia estilística.

Mistral, Saint-Tropez, automne, 1919

Le port de la Rochelle, 1920

Port de Menton

La Fête foraine au Havre

Marquet pasó su vida viajando entre las orillas del Mediterráneo y el Sena, por lo que el paisaje y el agua, sus motivos preferidos. Él realizó su trabajo al margen de los debates artísticos del momento, manteniendo una amistad inquebrantable con Henri Matisse, al que conoció en 1892 en el taller de Gustave Moreau del que ambos eran discípulos.

Del Fauvismo al que se le asocia en sus comienzos, Marquet sólo conserva algunas características como la simplificación de las formas, la potenciación del color o el dominio de una rápida improvisación. Pero Albert Marquet busca una armonía tonal que le permita mostrar lo esencial y quiere sintetizar los modelos de sus cuadros con precisión y equilibrio, “pintar como un niño sin olvidar a Poussin”” (Marquet).

La plage de Fécamp, 1906

Affiches à Tronville, 1906

Le port de Saint-Tropez, 1905

Quai de Louvre (1905)

Soleil couchant

Cheval à Marseille, 1916

El recorrido de la exposición pone de relieve la búsqueda constante de la modernidad a través de los diferentes aspectos de su obra desde sus primeros trabajos en París y Arcueil junto con Matisse, sus obras del período Fauve, sus desnudos tan característicos que oscilan entre el estudio académico y la sensualidad frontal, hasta su obsesión por el paisaje, de la variación a la serie, “en un muy particular dominio óptico del mundo”, en palabras del crítico Jean Cassou, cuyo resultado es a la vez  moderno y atemporal.

El Gran canal de Venecia

Algier, place du Governement

Les deux amies

Paysage du Midi

En 1905 expuso en el Salón de otoño junto a pintores de la talla de Henri MatisseMaurice de VlaminckAndré DerainGeorges Rouault, Raoul Dufy y Georges Braque entre otros.

Los críticos apabullados por el colorido de estas obras, pusieron el apelativo por el que sería conocidas en el futuro: “fauves” (bestias salvajes). Marquet durante años, pintó siguiendo la tendencia de estos, pero usó colores más suaves, menos violentos. JLM

 

 

 

 

Anuncios
This entry was posted in: Marquet