Feminismo, mujeres

Ovejas negras del feminismo

En el mes de marzo de 2015, Rupi Kaur, una joven paquistaní que reside en Canadá, empezó con éxito en Tumblr el proyecto llamado “Period” en el que, junto a su hermana Prabh que es fotógrafa, hablaban del tabú de la menstruación. Sin embargo, una vez que intentaron subir una de las fotos a Instagram, ésta fue censurada.

Según Kaur, la imagen que colgó en Instagram fue eliminada dos veces de la red social porque supuestamente iba en contra de las políticas de la comunidad, a pesar de que el 95 por ciento de los comentarios que dejaron los usuarios eran positivos.

“Doy gracias a Instagram por darme la respuesta exacta para crear mi trabajo”, escribió en varios sitios de Internet. Rupi creó un set completo de fotos que se puede ver en http://www.rupikaur.com/period/

La censura de iniciativas feministas relacionadas con el sexo se ha convertido en un fenómeno en las redes. Y ahora ha trascendido hasta las exposiciones de arte.

Joan Semmel (14)

Joan Semmel (14)

Censura contra feministas en Facebook

El 14 de octubre de 2013, la  popular página Feministas Ácidas era censurada en Facebook  por subir reiteradamente imágenes del tipo que atentan contra su moral. Entiéndase, sangre menstrual, masturbación femenina, pubis peludos, etc. Esta no era la primera página censurada por Facebook por infringir su polìtica de “contenido inapropiado y/o pornográfico”

“Cuando quieres desarrollar tu trabajo en esta red, el riesgo de censura es algo que asumes. Desde el principio nos han estado borrando imágenes, penalizando cuentas de administración con días, semanas o meses bloqueada”, contaba antes de que cerraran su página a un periódico digital Irene Redondo, única administradora de Feministas Ácidas, que reunía en ese momento más de 50.000 likes. “Lo asumes y lo burlas lo mejor que puedes, siempre hay formas; hay que conseguir que el desgaste que esto supone no termine en autocensura”.

Los casos de censura en las redes sociales amparadas en  códigos morales conservadores se repiten con frecuencia. Las infractoras -son ellas, casi siempre- se arriesgan a diversas represalias que pueden acabar con el cierre de la cuenta transgresora.

El 30 de agosto de 2013,  la página feminista, “No quiero tu piropo, quiero tu respeto” de Ciudad Juárez, México, fue suspendida por Facebook después de ser censurada diariamente durante dos semanas por su “contenido inapropiado”. El último detonante: dos ilustraciones sobre la masturbación femenina. Las imágenes que más perturban la moral facebookiana, aparte de los innombrables, son las de sangre menstrual o la sexualidad explícita y por cuenta propia, de las mujeres.

Desde esa época, la lucha de las activistas feministas también se está librando en internet y, más concretamente, en redes sociales como Facebook. Esta plataforma californiana ha sido epicentro de controversias y críticas en los dos últimos meses por su falta de coherencia a la hora de censurar contenidos de su red. Asociaciones feministas como The Everyday Sexism Project y Women, Action & the Media, entre otras, arremetían contra ella por permitir y tolerar contenidos sexistas que apelaban directamente, mediante supuestas bromas, a cometer agresiones contra mujeres.

Sin embargo, y a pesar de las reiteradas quejas, su reacción vino solo después de que quince empresas retirasen su publicidad por la presión del ciberactivismo. Facebook emitió entonces un comunicado en el que reconocía que sus “sistemas para identificar y eliminar discursos de odio no han funcionado” y que habían tenido “criterios desfasados” que impidieron borrar estos contenidos. Pero no solo llama la atención que tolerara este tipo de mensajes sino que, además, censuraba aquellas imágenes que a su juicio resultaban ofensivas, como mostrar un pezón o desnudos de mujeres que habían superado un cáncer de mama”.

tumblr_m3xu2xUNS51qz5g75o1_r1_1280

c1fe3545e62cc4e0b7ac6fd16ded1ade

Pero la cuestión ha sufrido un vuelco cuando ha trascendido de sus límites en las redes y ha llegado a convertirse en un fenómeno social de incontestable actualidad.

Hace sólo unos días se ha clausurado en la ciudad de Dallas la exposición “Black Sheep Feminism”, The Art of Sexual Politics que durante dos meses ha mostrado al público los trabajos de varios artistas sobre el arte y el sexo, desde una perspectiva feminista.

La exposición Ovejas negras del feminismo, el arte de la política sexual (podría traducirse) examina el trabajo de cuatro artistas feministas radicales activas desde los años 1970.

Joan Semmel, Anita Steckel, Betty Tompkins y Cosey Fanni Tutti han montado sendas instalaciones de su obra en la sala “Dallas Contemporary”, donde se enfrentan sin temor a una ética sexual convencional,  a las normas de género y a la tiranía de lo políticamente correcto; y las cuatro artistas arrostran el peligro de la censura por el contenido sexual explícito de su trabajo.

El fenómeno, no obstante, es complejo.  Incluso hoy, uno de los temas más problemáticos dentro de los círculos políticos y artísticos feministas es la cuestión de la pornografía y los modos  de representación erótica. Si bien gran parte del arte feminista ha sido integrado en la historia del arte, las artistas que abrazaron una actitud sexo-positiva en su trabajo han sido sistemáticamente excluídas de exposiciones y catálogos dedicados al arte de las mujeres importantes.

Este grupo – llamado por algunos “black sheep”-   de artistas feministas fue en algunos casos objeto de la censura que actuaba activamente  en los años 70.  De todos modos, es cierto que la obra de estas mujeres está siendo ignorada  cuando se trata de reflejar el legado del arte feminista en su conjunto. Artistas como las que han expuesto ahora sus obras  en la “Dallas Contemporary” exploraron los bordes extremos de la política feminista y la iconografía sexual. Por esta razón, su trabajo permanece en muchos aspectos marginado.

68746551d182d1e6cce6ee99f5efefec0

Joan Semmel, IntimacyAutonomy, 1974.

R0016298-820x550

El estudio de Betty Tompkins en Nueva York fotografiado para la revista francesa “Purple”. (2012)

meet-the-original-sex-positive-feminist-artists-who-fought-the-patriarchy-with-porn-body-image-1452619372.jpeg

Joan Semmel, Erotic Yellow, 1973.

Anuncios