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Georg Lichtenberg, el aforismo como antídoto

«La tendencia a los aforismos es síntoma de arterioesclerosis». No es difícil refutar la opinión contundente de Nabokov (por cierto, un tanto aforística) enumerando casos nada escleróticos: La Rochefoucauld, Chamfort, Nietzsche, Cioran, Canetti e incluso Picabia, por poner algunos ejemplos. Pero basta un autor para demostrar la vivacidad y agudeza del aforismo como género literario y hasta filosófico: Georg Cristoph Lichtenberg (1742-1799), genial y solitario profesor de Física en Gottingen.

Escritor sedentario, víctima —según propia definición— de un permanente «desorden nervioso», polemista feroz, científico sereno, jorobado, astrónomo, hipocondríaco, Lichtenberg utilizaba sus aforismos como un preciso bisturí, haciendo la incisión exacta en el lugar adecuado, poniendo al descubierto las paradojas y miserias del mundo. Incluidas las propias: «érase un hombre que tenía tanta inteligencia, que no servía para casi nada».

Escéptico y racionalista, capaz de enumerar 62 maneras de apoyar la cabeza en la mano, supersticioso, soñador (se ha visto en él a un precursor del psicoanálisis), adversario —en tanto que típico racionalista de la Ilustración— del Sturm und Drang y a la vez admirador de Jean-Paul, firme partidario de la Revolución Francesa que admite el Terror pero al mismo tiempo se conmueve con la muerte de María Antonieta: como todo el mundo, Lichtenberg —humano, demasiado humano— estaba lleno de contradicciones. Tal vez eso explique la universal vigencia de sus Aforismos.

Salvo los incluidos en la Antología del humor negro de Breton, los Aforismos de Lichtenberg jamás han sido publicados en España, aunque actualmente existe una excelente edición en castellano de Tumbona Ediciones de Ciudad de México. Alguien que escribe «actualmente, tres agudezas y una mentira hacen un escritor» puede ser un excelente antídoto contra los simulacros de libro y demás barbaridades «mediterráneas» que tanto proliferan últimamente al sur de los Pirineos. Urgen no uno, sino dos, cien, mil Lichtenberg.

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