Mes: marzo 2016

“A otro Parra con ese hueso”

El poeta chileno Nicanor Parra, creador de la antipoesía y ganador del  Premio Cervantes en 2011, ha muerto este martes, 23 de enero de 2018, en Santiago, a los 103 años. La muerte del autor de Hojas de Parra, Poesía y Antipoesía, y Versos de Salón, entre otras obras, ha sido confirmada por el ministro chileno de Cultura, Ernesto Ottone. Parra, cuyo nombre sonó durante años como candidato al Nobel de Literatura, estaba valorado como uno de los autores más influyentes de su país y de máximo prestigio no sólo en el ámbito de la lengua española sino en el de la literatura universal   Ante la petición de la Presidenta de Chile de crear un “artefacto poético” para promocionar la idea de cambiar la Constitución del país,  Nicanor Parra, de 101 años, se negó a ayudarla. Fue el pasado 15 de diciembre de 2015 cuando el poeta chileno que ganó el Premio Nacional de Literatura en 1969, y el Premio Cervantes en 2011, se negó rotundamente ante una petición de la presidenta Michelle Bachelet. De acuerdo con el diario La Tercera …

Literatura y Gastronomía China

Un Tigre (el del rótulo del restaurante chino-londinense Paper Tiger donde cenamos la pasada semana), Dos Tigres (los del interior del restaurante, en cerámica y de tamaño natural), Tres Tristes Tigres… En este mismo escenario –tan adecuado para el gusto oriental de Guillermo Cabrera Infante– presentaba hace 30 años el escritor habanero la primera copia de su libro Holy Smoke, ingeniosa y documentada historia del tabaco escrita directamente en inglés, tour de force con el que, como afirmaba Susan Sontag en la contraportada, el autor caribeño se puso a la altura de aquellos que, como Conrad, Beckett y Nabokov, cultivaron una segunda lengua con tanta o más maestría que la propia. El libro se vendió muy bien en Londres y en Nueva York. Pero el Humo Sagrado, inexplicablemente, acabó convirtiéndose con el en paso de los años en puro humo.

La importancia de llamarse Dolly Wilde

Fue una casualidad que la escritora norteameriana Joan Schenkar encontrara un buen día en una pequeña biblioteca de París más de 200 cartas firmadas por Dolly Ierne Wilde. La autora de las misivas pertenecía a la familia Wilde, y como casi todos sus parientes se trataba de una persona algo excéntrica, con magníficas dotes literarias, bohemia, a la que le gustaba llamar la atención con su original indumentaria. Dolly había nacido en 1895 y era hija de Willy, el hermano mayor de Oscar Wilde, la figura más importante del clan, aunque como el resto de la familia un ser agobiado por los problemas; en aquella época se le juzgaba en Londres por su homosexualidad, que en uno de los mayores escándalos e injusticias que se conocen le llevó a la cárcel. Pues bien, a Joan Schenkar, que ya había oído hablar de nuestra protagonista y en busca de más datos sobre ella había realizado un viaje a París, el contenido de las cartas –en su mayoría de amor– le intrigó y cautivó de tal manera …

Georg Lichtenberg, el aforismo como antídoto

«La tendencia a los aforismos es síntoma de arterioesclerosis». No es difícil refutar la opinión contundente de Nabokov (por cierto, un tanto aforística) enumerando casos nada escleróticos: La Rochefoucauld, Chamfort, Nietzsche, Cioran, Canetti e incluso Picabia, por poner algunos ejemplos. Pero basta un autor para demostrar la vivacidad y agudeza del aforismo como género literario y hasta filosófico: Georg Cristoph Lichtenberg (1742-1799), genial y solitario profesor de Física en Gottingen. Escritor sedentario, víctima —según propia definición— de un permanente «desorden nervioso», polemista feroz, científico sereno, jorobado, astrónomo, hipocondríaco, Lichtenberg utilizaba sus aforismos como un preciso bisturí, haciendo la incisión exacta en el lugar adecuado, poniendo al descubierto las paradojas y miserias del mundo. Incluidas las propias: «érase un hombre que tenía tanta inteligencia, que no servía para casi nada». Escéptico y racionalista, capaz de enumerar 62 maneras de apoyar la cabeza en la mano, supersticioso, soñador (se ha visto en él a un precursor del psicoanálisis), adversario —en tanto que típico racionalista de la Ilustración— del Sturm und Drang y a la vez admirador de …

Escaleras de Eduardo Scala

Eduardo Scala quemó toda su obra poética escrita entre los años 1967 y 1973 para renunciar a su voz y encontrar nuevos códigos o sistemas poéticos. Poeta, artista y ajedrecista nacido en Madrid en 1945 sorprende por su poesía gráfica.