Mes: marzo 2016

“A otro Parra con ese hueso”

Ante la petición de la Presidenta de Chile de crear un “artefacto poético” para promocionar la idea de cambiar la Constitución del país,  Nicanor Parra, de 101 años, se negó a ayudarla. Fue el pasado 15 de diciembre de 2015 cuando el poeta chileno que ganó el Premio Nacional de Literatura en 1969, y el Premio Cervantes en 2011, se negó rotundamente ante una petición de la presidenta Michelle Bachelet. De acuerdo con el diario La Tercera de Santiago de Chile, la primera autoridad del país le mandó un recado al escritor en el que le pedía crear un ‘artefacto’ poético en el contexto de la campaña por la nueva Constitución. Ante esto, Parra fue enfático: “No, no, no. A otro Parra con ese hueso”. El longevo poeta manifestó preocupación por las posibles represalias de participar en este gesto de apoyo al gobierno de turno. “Me resistí. Después vienen y me quiebran todos los vidrios de la casa”, argumentó. Fiel a su estilo, Parra se mantiene lejos de la simpatía política, y prueba de ello es …

Literatura y Gastronomía China

Un Tigre (el del rótulo del restaurante chino-londinense Paper Tiger donde cenamos la pasada semana), Dos Tigres (los del interior del restaurante, en cerámica y de tamaño natural), Tres Tristes Tigres… En este mismo escenario –tan adecuado para el gusto oriental de Guillermo Cabrera Infante– presentaba hace 30 años el escritor habanero la primera copia de su libro Holy Smoke, ingeniosa y documentada historia del tabaco escrita directamente en inglés, tour de force con el que, como afirmaba Susan Sontag en la contraportada, el autor caribeño se puso a la altura de aquellos que, como Conrad, Beckett y Nabokov, cultivaron una segunda lengua con tanta o más maestría que la propia. El libro se vendió muy bien en Londres y en Nueva York. Pero el Humo Sagrado, inexplicablemente, acabó convirtiéndose con el en paso de los años en puro humo.

La importancia de llamarse Dolly Wilde

Fue una casualidad que la escritora norteameriana Joan Schenkar encontrara un buen día en una pequeña biblioteca de París más de 200 cartas firmadas por Dolly Ierne Wilde. La autora de las misivas pertenecía a la familia Wilde, y como casi todos sus parientes se trataba de una persona algo excéntrica, con magníficas dotes literarias, bohemia, a la que le gustaba llamar la atención con su original indumentaria. Dolly había nacido en 1895 y era hija de Willy, el hermano mayor de Oscar Wilde, la figura más importante del clan, aunque como el resto de la familia un ser agobiado por los problemas; en aquella época se le juzgaba en Londres por su homosexualidad, que en uno de los mayores escándalos e injusticias que se conocen le llevó a la cárcel. Pues bien, a Joan Schenkar, que ya había oído hablar de nuestra protagonista y en busca de más datos sobre ella había realizado un viaje a París, el contenido de las cartas –en su mayoría de amor– le intrigó y cautivó de tal manera …

Georg Lichtenberg, el aforismo como antídoto

«La tendencia a los aforismos es síntoma de arterioesclerosis». No es difícil refutar la opinión contundente de Nabokov (por cierto, un tanto aforística) enumerando casos nada escleróticos: La Rochefoucauld, Chamfort, Nietzsche, Cioran, Canetti e incluso Picabia, por poner algunos ejemplos. Pero basta un autor para demostrar la vivacidad y agudeza del aforismo como género literario y hasta filosófico: Georg Cristoph Lichtenberg (1742-1799), genial y solitario profesor de Física en Gottingen. Escritor sedentario, víctima —según propia definición— de un permanente «desorden nervioso», polemista feroz, científico sereno, jorobado, astrónomo, hipocondríaco, Lichtenberg utilizaba sus aforismos como un preciso bisturí, haciendo la incisión exacta en el lugar adecuado, poniendo al descubierto las paradojas y miserias del mundo. Incluidas las propias: «érase un hombre que tenía tanta inteligencia, que no servía para casi nada». Escéptico y racionalista, capaz de enumerar 62 maneras de apoyar la cabeza en la mano, supersticioso, soñador (se ha visto en él a un precursor del psicoanálisis), adversario —en tanto que típico racionalista de la Ilustración— del Sturm und Drang y a la vez admirador de …

Escaleras de Eduardo Scala

Eduardo Scala quemó toda su obra poética escrita entre los años 1967 y 1973 para renunciar a su voz y encontrar nuevos códigos o sistemas poéticos. Poeta, artista y ajedrecista nacido en Madrid en 1945 sorprende por su poesía gráfica.

Jimmy, It’s me!

Chris Ware, el ilustrador, humorista gráfico, novelista y artista plástico estadounidense, ha salido de los medios impresos para llegar a los circuitos habituales del arte. Su novela gráfica  Jimmy Corrigan, el chico más listo del mundo le ha permitido obtener el reconocimiento tanto de la crítica como del público, siendo publicada en múltiples países y habiendo obtenido abundantes galardones. Su obra, además, ha sido expuesta en diversos museos, como el Whitney Museum of American Art y el Museum of Contemporary Art de Chicago.

Sopa de Kafka y tarta de cerezas borgiana

“Bebo para olvidar y como para recordar.” Manuel Vázquez Montalbán en boca de su personaje Pepe Carvalho. Hay personas que se enfrentan a la lectura de un libro con la misma actitud que adoptan ante la comida que consumen: los gourmets (y los gourmands) los saborean lentamente con el deseo de que no se les olvide ni se les escape sabor alguno; otros (más vulgares y glotones) los devoran, los engullen con un hambre atroz sin saborear nada, como carne de ave cuando se alarga la cocción y abundan las bebidas; y los hay que huyen de la cotidianidad y se refrescan el cuerpo y el espíritu como si se estuvieran bañando en un gazpacho andaluz. Existen obras con mucho condimento y sabor, como Cien años de soledad. También deliciosamente aromáticas, como los poemas de Gabriela Mistral; pero hay libros que son como las comidas rápidas servidas en un McDonalds: cualquiera de los títulos de Paulo Coelho. También hay novelas que son iguales a los almuerzos que se sirven en los aviones, como las de …

Dadá nómada llega a Hong Kong

Nacido en el Cabaret Voltaire de Zurich en 1916, el movimiento Dadá se extendió rápidamente a ciudades como Nueva York, Berlín y París. Ahora, puede entrar en una tienda de campaña “nómada” y descubrir las visiones, las acciones, los escándalos y las historias de amor de 165 dadaístas : Jean Arp, Hugo Ball , André Breton, Marcel Duchamp, baronesa Elsa von Freytag-Loringhoven, Francis Picabia, Sophie Teuber-Arp y Tristan Tzara, entre otros. La instalación multimedia cuenta con el “cielo estrellado de Dada», cartografiando el viaje de este movimiento artístico internacional entre 1916-1923. Como parte del festival Zurich meets New York , el Cabaret Voltaire y “Dada100Zürich2016” han presentado una edición compacta del recorrido de la exposición en el Centro de Arte Whitebox neoyorkino. Nueva York es la primera escala de una gira de gran alcance. El objetivo de “Dada on Tour” es encontrar amigos y expertos de Dada dispersos por todo en todo el mundo, provocar y recoger  las opiniones e interpretaciones sobre el movimiento, dar impulso a la investigación y manifestar la adhesión a Dadá. La siguiente parada: Hong Kong. …

La estasis del mármol en Venecia

En cualquier caso nunca vendría aquí en verano, ni aunque me apuntaran con una pistola. Tolero muy mal el calor, y las fuertes emisiones de hidrocarburos y sobacos aún peor. Las hordas en pantalón corto, especialmente cuando relinchan en alemán, también me atacan los nervios, entre otras cosas por la inferioridad de su anatomía -la de cualquiera- frente a las columnas, pilares y estatuas, o por el efecto que su movilidad -y todo lo que la abastece de combustible- proyecta en la estasis del mármol. La belleza circundante es tal que enseguida uno concibe el instinto animal de imitarla, de ponerse al mismo nivel. esto no tiene nada que ver con la vanidad o con el exceso de espejos naturales que hay aquí, y cuyo principal ejemplo es el agua misma. (J. Brodsky)