Mes: abril 2014

Leyendas de la alicaída Atenas

Cuenta una vieja leyenda ateniense que ciertas noches, cuando la luna ciega las miradas de las Cariátides, puede verse el fantasma de Aspasia dirigirse hacia la Acrópolis. Sube tranquila hacia los Propíleos y allí se pierde entre las columnas, porque jamás nadie la ha seguido, tanto miedo hay a los fantasmas. Algunos atrevidos se encaraman a Filopapou y desde allí, con ayuda de prismáticos, pero ya antes con la ayuda de algún catalejo, la ven encaramarse ante las puertas del Templo de Atenea Nike, encender un pequeño fuego, hacer unas libaciones. Queda después un rato inerte, como orando o rezando a viejos dioses que ya no existen –hemos matado todos los dioses–, con la mirada fija en el suelo, de cara al templo. De pronto, como si a punto estuvieran de apresarla, de descubrirla o de matarla, mira nerviosa a todos lados –es cuando los espectadores que la contemplan desde el monte de enfrente creen ser los culpables de tal comportamiento, sin darse cuenta que lleva haciendo lo mismo casi veinticinco siglos– recoge apresurada sus …

De los usos y manipulaciones del libro

Por una vez, la sorpresa es agradable. La finalidad de un libro es ser leído. Pero ¿y después? ¿y además? El debido respeto a uno de los más importantes y tradicionales soportes culturales no tiene por qué comportar su sacralización. Por eso es estimulante una iniciativa como la exposición «Papyreplastique», donde el libro trasciende su carácter de texto y genera —en palabras de Jean Héritier— «otro tipo de texto, afín a la poesía visual». «Papyreplastique», con obras de Guy Laramee, Alexandre Torhabell, Brian Dettmer, Sue Blackwell, Robert De, Thomas Pupkiewicz y otros muchos artistas, puede verse en la Galería Matisse de París. En las fotografías que mostramos se pueden apreciar varias de las obras expuestas, prueba evidente de lo que con humor y creatividad se puede hacer con ese soporte cultural que tanto apreciamos.