Año: 2014

Y aparece la liebre y ya no tiene frío

17 de octubre de 1935. Habiendo recomenzado esta mañana y terminado el poema de la liebre, del cual, justamente por culpa de la liebre, desesperaba, siento cierta osadía para perseverar en el oscuro esfuerzo. Me parece haber conquistado de veras tal instinto técnico que, sin pensar deliberadamente en ellas, mis fantasías me brotan ya imaginadas de acuerdo con esa fantástica ley que mencionaba ello de octubre. Y mucho me temo que eso significa que ya es hora de cambiar de música, o al menos de instrumento. Si no, llego a un punto en que, antes aun de componer la poesía, esbozo un ensayo crítico. Y la cosa se convierte en un asunto tan burlesco como el lecho de Procusto. He aquí la fórmula hallada para el futuro: si antaño me torturaba por crear una mezcla de mis lirismos (apreciados por su ardor pasional) y de mi estilo epistolar (apreciable por el control lógico e imaginativo) y el resultado fueron los Mares del Sur con toda su coda, ahora debo encontrar el secreto para fundir la …

O muro que você não pode saltar

Esta era la generación que iba a eliminar las fronteras nacionales. En vez de eso, están construyendo murallas para darles mayor concreción. La muralla es la estupidez convertida en estructura visible. Si, como dijo Francis Scott Fitzgerald, la prueba de la verdadera inteligencia consiste en mantener dos ideas opuestas en la mente al mismo tiempo, (o en buen castellano: ver ambos lados de la misma moneda), la estupidez es de naturaleza mural. La muralla sólo se ve de un lado, no tiene ventanas y, por regla general, quien está situado en la parte superior porta un rifle que apunta al otro lado. La muralla es de mal gusto. Es el bronceado naranja de la arquitectura,  la ceja caoba de las fronteras, que por sí solas ya no son muy elegantes. El Muro de Adriano y la Gran Muralla de China son de mal gusto. Su antigüedad no les otorga valor. Más que cualquier otra cosa, la muralla es un símbolo, pero aún como símbolo es poco imaginativo. Ya hay murallas figuradas –y más eficientes– que …

Leyendas de la alicaída Atenas

Cuenta una vieja leyenda ateniense que ciertas noches, cuando la luna ciega las miradas de las Cariátides, puede verse el fantasma de Aspasia dirigirse hacia la Acrópolis. Sube tranquila hacia los Propíleos y allí se pierde entre las columnas, porque jamás nadie la ha seguido, tanto miedo hay a los fantasmas. Algunos atrevidos se encaraman a Filopapou y desde allí, con ayuda de prismáticos, pero ya antes con la ayuda de algún catalejo, la ven encaramarse ante las puertas del Templo de Atenea Nike, encender un pequeño fuego, hacer unas libaciones. Queda después un rato inerte, como orando o rezando a viejos dioses que ya no existen –hemos matado todos los dioses–, con la mirada fija en el suelo, de cara al templo. De pronto, como si a punto estuvieran de apresarla, de descubrirla o de matarla, mira nerviosa a todos lados –es cuando los espectadores que la contemplan desde el monte de enfrente creen ser los culpables de tal comportamiento, sin darse cuenta que lleva haciendo lo mismo casi veinticinco siglos– recoge apresurada sus …

De los usos y manipulaciones del libro

Por una vez, la sorpresa es agradable. La finalidad de un libro es ser leído. Pero ¿y después? ¿y además? El debido respeto a uno de los más importantes y tradicionales soportes culturales no tiene por qué comportar su sacralización. Por eso es estimulante una iniciativa como la exposición «Papyreplastique», donde el libro trasciende su carácter de texto y genera —en palabras de Jean Héritier— «otro tipo de texto, afín a la poesía visual». «Papyreplastique», con obras de Guy Laramee, Alexandre Torhabell, Brian Dettmer, Sue Blackwell, Robert De, Thomas Pupkiewicz y otros muchos artistas, puede verse en la Galería Matisse de París. En las fotografías que mostramos se pueden apreciar varias de las obras expuestas, prueba evidente de lo que con humor y creatividad se puede hacer con ese soporte cultural que tanto apreciamos.  

Jimmy, It’s me!

Chris Ware, el ilustrador, humorista gráfico, novelista y artista plástico estadounidense, ha salido de los medios impresos para llegar a los circuitos habituales del arte. Su novela gráfica  Jimmy Corrigan, el chico más listo del mundo le ha permitido obtener el reconocimiento tanto de la crítica como del público, siendo publicada en múltiples países y habiendo obtenido abundantes galardones. Su obra, además, ha sido expuesta en diversos museos, como el Whitney Museum of American Art y el Museum of Contemporary Art de Chicago.